i se llegó a pensar que el Festival de Viña del Mar estaba perdiendo su calidad musical, Isabel Pantoja llegó a revalidar el estándar del escenario de la Quinta Vergara.

Con la Orquesta Nuevo Mundo de Rancagua, la intérprete española ha dejado uno de los espectáculos artísticos más sobresalientes del último tiempo. Cerca de 90 músicos sobre el escenario para hacer vibrar la Quinta Vergara y dejar los pelos de punta durante sus 76 minutos de presentación.

Su talento intimidaba. Y es que el peso de su voz y los instrumentos que le acompañaron merecían toda la atención del Mundo. Y se lo hizo saber al mismísimo jurado del Festival, quienes, a juicio de esta leyenda de la canción hispanoparlante, no se estaban comportando a la altura.

Éxitos que fueron coreados y llorados por la Quinta Vergara, sin pudor ni vergüenza. Pantoja puso a la música en su lugar. Comenzando por la inmortal «Del olvido al no me acuerdo», siguiendo con un «Buenos Días Tristeza».

Notoriamente emocionada recibió la Gaviota de Plata, el mínimo pago del público para una impecable presentación que inexorablemente sumaría el galardón dorado.

Hazme Tuya Una Vez Más, Te Lo Pido Por Favor y Qué Voy a Hacer Contigo fueron parte de un repertorio cargado de clásicos, que un público mucho más maduro y exigente disfrutó e hizo emocionar hasta las lágrimas.

Hace varios años que el Monstruo de la Quinta no se mostraba tan excitado. Fue así como en la misma pausa, se llevó la Gaviota de Oro satisfaciendo a un hambriento público que quería agradecerle el talento que durante tantos años estuvo ausente en este tradicional escenario viñamarino.

La última parte de su show consistió en el flamenco Inocente Pobre Amiga, el cual le sirvió de quiebre para comenzar con su esperado homenaje a su querido amigo y confidente Juan Gabriel.

Hasta Que Te Conocí, Hoy Quiero Confesarme, Así Fue y Se Me Enamora el Alma fueron los temas escogidos para llevar al público a un viaje al pasado y recordar a su «compadre» Juan Gabriel.

Fue a partir de este homenaje que se configuró el momento más alto de la noche con la entrega de la Gaviota de Platino. Un galardón que sólo se entregó una vez el año 2011 a Luis Miguel en el escenario viñamarino y que reconoce de manera especial los caso 40 años de carrera de la controvertida pero siempre talentosa Isabel Pantoja.