Será un error recordado por décadas. Y algo que no había pasado en los siempre protocolares Premios Oscar.

El actor Warren Beatty y la actriz Faye Dunaway, la pareja protagónica de “Bonnie and Clyde”, subieron al escenario del Teatro Dolby de Los Angeles para entregar el último premio de la noche: el galardón a Mejor Película.

Los vaticinios daban una estrecha disputa entre “La La Land” y “Moonlight”. Pero todo pareció disiparse cuando Beatty, unos segundos después de abrir el sobre rojo en que se entregaba el nombre del triunfador y decir el tradicional “El premio de la Academia es para…”, dejó que Dunaway anunciara a la primera como la ganadora.