A los 88 años murió la madrugada de este sábado el sacerdote Mariano Puga, uno de los denominados “curas obreros” por su trabajo en las poblaciones de nuestro país y especialmente por su labor en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura militar que rigió a Chile entre 1973 y 1990.

La noticia fue dada a conocer por la comunidad “La Minga” de Villa Francia, quienes señalaron que Mariano Puga “ha partido desde su amada Minga al encuentro con Cristo, el que lo ‘chaló’, amó y movió a entregar su vida por el pueblo pobre y oprimido”.

Una de las últimas actividades de Puga fue una cena en las afueras del Centro de Justicia de Santiago junto a familiares de personas que han sido asesinados, presos y heridos desde que comenzaron las manifestaciones sociales el 18 de octubre pasado.

“Al conocer la realidad sociopolítica de los familiares de las víctimas noté que muy pocos de ellos se sentían en comunión de Iglesia, aunque muchos admiran a Jesús y su mensaje. Esa es la primera impresión que me llevo. Nunca me había tocado la experiencia de una ‘Iglesia en salida’ que exigía una improvisada catequesis de la Eucaristía para ese mundo”, dijo el sacerdote en una carta dirigida a sus “hermanos curas”.