La tarde de este miércoles se confirmó el fallecimiento de Diego Maradona a raíz de un paro cardiorespiratorio en el marco de su recuperación tras una operación que se sometió a comienzos de este mes.

Maradona había sido operado el pasado 3 de noviembre por un hematoma en la cabeza y fue dado de alta para continuar su recuperación en su casa ubicada en la localidad de Tigre.

El ídolo argentino atravesó al menos tres hospitalizaciones en grave estado de salud en los últimos 20 años y dos veces estuvo entre la vida y la muerte a causa de sus adicciones a las drogas, que dijo haber superado, y al alcohol.

En 2000 tuvo una crisis cardíaca por sobredosis en el balneario uruguayo de Punta del Este y le siguió un largo tratamiento con altas y bajas en Cuba.

En 2004, y con más de 100 kilos de peso, otra crisis cardíaca y respiratoria lo sorprendió en Buenos Aires, pero se recuperó. En 2007 el exceso de consumo de alcohol motivó una nueva internación por una hepatitis tóxica.

Apenas se conoció la noticia las muestras de afecto llegaron de todos los ámbitos del deporte y la prensa argentina manifestó que «se murió un superhéroe». El gobierno argentino, por su parte, resolvió decretar tres días de duelo nacional para despedir al ídolo de multitudes.