En medio a polémica en Colombia, la Corte Constitucional de ese país sentenció un permiso a que los trabajadores que logren cumplir con sus deberes bajo efectos de alcohol o drogas, cuando su rutina laboral o productividad no se vean afectadas.

Según publicó El País, el Código del Trabajo de Colombia prohíbe «presentarse a trabajo o bajo la influencia de narcóticos o drogas enervantes». Sin embargo, el tribunal de Colombia reinterpretó ese trozo del texto porque, según sostienen, esas sustancias no siempre perjudican el desarrollo.

El año pasado, dos estudiantes de Derecho presentaron un recurso de inconstitucionalidad porque ese fragmento chocaba con dos artículos de la Constitución – igualdad de las personas ante la ley e igualdad de oportunidades para todos los trabajadores.

Pero el tribunal fijó excepciones, por supuesto, en el caso de actividades «que involucran riesgos para el trabajador, para sus compañeros de trabajo o para terceros”, como personal aeronáutico y transportistas.

El texto dice “la prohibición allí contemplada solo se configura cuando el consumo de alcohol, narcóticos o cualquier otra droga enervante afecte de manera directa el desempeño laboral del trabajador».

Y el constitucionalista Juan Manuel Charry, en diálogo con el ya mencionado medio, dijo que «el hecho de estar bajo los efectos de una sustancia no puede ser sancionable si no hay daño o una negligencia de una conducta… A uno se le puede sancionar por cómo es o por cómo está, sino por lo que hace».

Por otro lado, el terapeuta Augusto Pérez es crítico de la medida porque dice que «tiene consecuencias malas para la sociedad. Es peligroso para los mismos empleados y da patente de corso para que hagan lo que quieran»: