Nicolás Jarry, casi sin quererlo, ha metido nuevamente a Chile dentro del mapa del ATP World Tour, ese que supimos conocer de cerca en las últimas dos décadas gracias a Marcelo Ríos, Nicolás Massú y Fernando González.

Con sus grandes actuaciones del último mes, el nieto de Jaime Fillol (hoy 73º del mundo) ha instalado nuevamente a nuestro país en la noticia de los torneos de la máxima gira del tenis mundial, tras ser semifinalista en Río de Janeiro y cuartofinalista en Quito y Sao Paulo.

Y es precisamente en esta época del año, en febrero y en la gira latinoamericana de campeonatos sobre arcilla, cuando más hacían ruido los tres jugadores nacionales más destacados de nuestra historia.

Es que Ríos, y especialmente Massú y González, obtuvieron gran parte de sus logros en el circuito en esa seguidilla de certámenes que se realizan en tierra batida desde el 2000, cuando la ATP cambió los campeonatos de esta región a la etapa estival (en la década de los noventa se jugaban a final de año).

Jarry se une

Entre 2002 y 2009 siempre hubo un chileno llegando al menos a una final en la gira que comprendió los campeonatos en Viña del Mar (también Santiago en 2000, 2010 y 2011; hoy se juega en Quito), Buenos Aires, Costa do Sauipe (también Sao Paulo) y Acapulco (hoy Río de Janeiro).

Además en 2010, González supo llegar a semifinales en la capital y en el torneo mexicano. Lo que ya era una tradición en los veranos de hace una década, podrían repetirse gracias a Jarry, esto si logra llegar a la final en Sao Paulo.