Un árbol genealógico es un gráfico que refleja el parentesco entre personas. Además de sus aplicaciones clásicas, si estas líneas de descendencia se trazan a gran escala –con una cantidad mucho mayor tanto de fuentes como de datos–, desempeñan un importante papel para el estudio de la evolución humana y la antropología.

“En estudios anteriores se han usado árboles genealógicos para comprobar, por ejemplo, la ‘hipótesis de la abuela’, que explica el valor evolutivo de la menopausia en las mujeres. Otros usaban la genealogía para mostrar la relación entre migración y éxito reproductivo”, explica a Sinc Yaniv Erlich, miembro del New York Genome Center y profesor de Informática y Biología Computacional en Cambridge (EE UU).

“Es decir, esta clase de gráficos permiten registrar datos como la esperanza de vida, la tasa de fertilidad y las migraciones, factores muy importantes que han dado forma a la evolución”, concluye el investigador.

Hasta la fecha, la elaboración de árboles genealógicos poblacionales ha sido una labor intensiva que requería especial dedicación. Ahora, un grupo de investigadores liderados por Erlich ha creado varios árboles familiares de estas dimensiones gracias a la base de datos pública de la web Geni.com, incluyendo un árbol que, según el estudio publicado en la revista Science, recoge 13 millones de individuos.

A través de la plataforma Geni.com, entusiastas de la genealogía suben a la web su árbol familiar. Automáticamente, la página escanea la información para compararla con la del resto de gráficos, buscando coincidencias. Cuando el sistema detecta similitudes evidentes con datos proporcionados por otro usuario, ofrece la posibilidad de unir ambos árboles y así obtener líneas de descendencia de mayor tamaño y con información más precisa, superponiendo y completando ambas.