Identifican Al Lagarto Más Antiguo Del Mundo

Un fósil de 240 millones de años, bautizado como Megachirella wachtleri

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Un equipo internacional de paleontólogos informa haber identificado al lagarto más antiguo del mundo; el hallazgo viene a llenar una brecha de larga data en el registro fósil y en el árbol genealógico de los reptiles.

Se cree que la criatura fosilizada vivió en el período triásico, hace unos 240 millones de años. A pesar de su ostentoso nombre: Megachirella wachtleri, es en realidad una criatura bastante pequeña, y se ha revelado como el ancestro más antiguo del orden de los escuamatos.

El fósil, junto con datos de reptiles vivos y extintos, que involucraron datos anatómicos extraídos de tomografías computarizadas y ADN, sugiere que el origen de los escuamatos es incluso más antiguo de lo que se pensaba, y que tuvo lugar a finales del período Pérmico, hace más de 250 millones de años.

Las serpientes y lagartos hoy en día se encuentran en casi todas partes: viven en árboles y bajo tierra; en desiertos áridos y en cumbres de montañas. Pero rastrear su linaje evolutivo ha resultado problemático. En este sentido, el pequeño fósil hace un valioso aporte al respecto.

El investigador Michael Caldwell, catedrático en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alberta en Canadá, y coautor del estudio, explicó:

“Los fósiles son nuestra única ventana precisa al pasado antiguo. La nueva comprensión que obtenemos gracias a Megachirella no es más que un punto en la antigüedad, pero nos dice cosas sobre la evolución de los lagartos que simplemente no podemos aprender de ninguna de las 10.000 especies de lagartos y serpientes vivas hoy.”

El estudio del fósil Megachirella wachtleri permitió a los investigadores reescribir la historia de todas las lagartijas y serpientes, tanto fósiles como vivientes.

El espécimen fue originalmente descubierto en el año 1999 en las montañas Dolomitas del norte de Italia. El esqueleto parcial comprendía parte de su cráneo, costillas, columna vertebral y extremidades frontales. En total, mide unos 6 centímetros de largo. Los investigadores lo consideraron un reptil enigmático parecido a una lagartija, pero no pudieron llegar a una ubicación definitiva, y permaneció prácticamente inadvertido.

Hasta que este grupo de investigadores pensó que el lado oculto del pequeño fósil merecía una mirada más detallada.

El problema era hacerlo sin dañar los preciosos restos, por lo que apelaron a una reciente técnica de imagen tridimensional no invasiva llamada micro-CT, la cual permitió a los investigadores filtrar el fósil por rayos X, y ver partes de él que aún estaban incrustadas en la roca.

La tomografía computarizada reveló muchas características que sólo se encuentran en los escuamatos, como una “rótula” en el codo y curvas específicas en la clavícula.

Con estos nuevos detalles y una técnica que usa las tasas de mutación del ADN para calcular nuevamente cuando Megachirella y los escuamatos modernos divergieron, los investigadores descubrieron que los primeros lagartos aparecieron antes del evento de extinción masiva ocurrido hace 252 millones de años, conocido como la “Gran Muerte”, cuando más del 90 por ciento de las criaturas terrestres murieron.

Esta evidencia revierte las teorías actuales de que los escuamatos surgieron después del desastre, y revela que muchas especies diferentes aparecieron a raíz de la catástrofe, debido a factores como la falta de competidores.