Se define como ola de calor, al evento en el que durante al menos tres días consecutivos la temperatura de un lugar determinado está por sobre un nivel que ya se considera alto para la época.

Los especialistas sostienen que estos cambios bruscos de temperaturas pueden estar asociado a la falta de lluvias, en parte por la influencia del cambio climático.

El doctor Alfredo Labarca, Jefe Médico de Operaciones de Help, sostuvo que además de los anterior, existen otros factores, como por ejemplo: «en Santiago particularmente el exceso de pavimento, genera un efecto rebote del calor, además, la falta de políticas urbanísticas que han tenido muchas de las comunas de la periferia de la región han privilegiado eliminar la vegetación por problemas de costos de mantención generalmente» y eso influye en la propagación de más calor.

Labarca apuntó que, evidentemente, los efectos de los cambios de temperatura se reflejan en la salud de la población, especialmente en los adultos mayores y niños menores de un año, en los cuales «suelen parecer exacerbaciones de patologías respiratorias y/o descompensación de patologías crónicas«.

Además de los expuesto por el doctor Labarca, la Mayo Clinic que entre las altas temperaturas también pueden ocasionar agotamiento por calor y lo puedes determinar mediante los siguientes síntomas:

  • Piel fría y húmeda con piel de gallina al exponerse al calor
  • Sudoración intensa
  • Desmayo
  • Mareos
  • Fatiga
  • Pulso débil y acelerado
  • Presión arterial baja al ponerse de pie
  • Calambres musculares
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza

Debido al aumento de las temperaturas de manera brusca, el doctor Labarca recomienda seguir una serie de recomendaciones básicas como:

  • Salir abrigado por capas, al medio día con ropa liviana y al anochecer abrigarse
  • Hidratarse preventivamente más aún si se transpira,
  • Evitar la exposición al sol y los horarios de mayor radiación si no es necesario (recordar que La población de riesgo son las edades extremas) el resto la puede tolerar mejor.