or muchos años expertos en ciencia y medicina se han encargado de estudiar los daños directos y colaterales que causa a los pulmones el ser fumador tanto activo como pasivo.

Si bien es cierto que los descubrimientos han sido mortales, en esta oportunidad un estudio publicado en la revista Nature reveló que los pulmones tendrían la capacidad de regenerarse si se deja de fumar, gracias a la resistencia de un grupo de células que no se vería afectada por el humo del cigarrillo.

Daños no permanentes

Los resultados de esta investigación generaron una nueva luz a la comunidad científica, la cual creía que las mutaciones causantes del cáncer de pulmón, por ejemplo, eran permanentes y se mantenían hasta después de dejar de fumar.

Sin embargo, y tras la pesquisa, los especialistas encontraron que así como el humo del tabaco provoca la mutación de las células de los pulmones, existe un grupo de ellas que se mantienen ilesas.

De acuerdo a varios medios, entre ellos la BBC, para llegar a este conclusión los científicos analizaron biopsias pulmonares de 16 fumadores, exfumadores, de adultos y niños que jamás habían fumado.

Una vez examinada y comparada cada una de las biopsias, los científicos determinaron que las mutaciones se generan en los pulmones de los fumadores, incluso antes de desarrollar cáncer; pero, como mencionamos con anterioridad, otro grupo de ellas no se ven afectadas, lo que se traduce en que sus daños no son permanentes.

«Bunker núclear»

Una vez culminada la pesquisa, los investigadores sostuvieron que no saben exactamente cómo estas células sanas habían evitado la devastación genética causada por fumar y, al respecto, señalaron que parecían «existir en un búnker nuclear».

En este sentido, y haciendo referencia a la revista Nature, después que alguien deja de fumar, estas células sanas van creciendo y reemplazando la dañadas en los pulmones.

«No estábamos preparados para el hallazgo», afirmó a la BBC el doctor Peter Campbell, del Instituto Sanger de Reino Unido y uno de los autores del estudio. «Hay una población de células que, de alguna manera, reemplazan ‘mágicamente’ el revestimiento de las vías respiratorias«, agregó.

«Una de las cosas más notables fue que los pacientes que habían dejado de fumar después de 40 años, tuvieron células regeneradas que estaban totalmente indemnes tras la exposición al tabaco», manifestó Campbell.

Continuar con las investigaciones

Pese a lo positivo del hallazgo, los autores del estudio aún ignoran el mecanismo mediante el cual las células sanas reemplazan a aquellas que estén dañadas, por lo que sugirieron que las investigaciones deberían continuar. 

De hecho, Gerd P. Pfeifer, profesor del Centro de Epigenética del Instituto Van Andel, de Estados Unidos, reseñó en la revista Nature que la muestra analizada fue pequeña, por lo tanto es necesario analizar los resultados con precaución.

Por otra parte, Pfeifer reconoció que el trabajo «plantea muchas preguntas interesantes dignas de mayor investigación», entre ellas evaluar qué porcentaje de los pulmones se regenera.