Bolivia autorizó este viernes que unos 500 de sus ciudadanos varados en territorio chileno, debido al cierre de fronteras por el coronavirus, retornen el sábado a su país, aunque tras su ingreso deberán cumplir una cuarentena.

«El día de mañana (sábado), si todo va bien, recibiremos a 300 compatriotas bolivianos» que durante la última semana estuvieron instalados en carpas en la localidad fronteriza chilena de Colchane, en la Región de Tarapacá, anunció el ministro de Defensa boliviano, Luis Fernando López.

Los repatriados deberán cumplir su cuarentena en un campamento en Los Andes bolivianos. «Encontrarán alojamiento, comida, revisión de salud, de acuerdo a los protocolos de la OMS para el coronavirus, durante los 14 días que deben quedarse aquí», sostuvo López.

¿Qué dijo el canciller chileno?

Teodoro Ribera confirmó la información en un mensaje en su cuenta de Twitter, informando que: «Por disposición de autoridades bolivianas y para operar según sus capacidades, mañana cruzarán 300 personas y próximo martes, 200».

«La ministra boliviana ha cedido que a partir de mañana (sábado), a las cinco de la mañana, estas personas puedan ingresar a Bolivia, y acampar y quedarse en definitiva en la localidad de Pisiga», agregó.

Presión ciudadana

La autorización para el retorno de ese contingente fue tomada por el gobierno interino de Bolivia luego de una intensa presión ciudadana, respaldada por los expresidentes Evo Morales, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez Velzé, y una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La CIDH, con sede en Washington, recordó al gobierno la presidenta interina Jeanine Áñez de «la obligación de los estados de garantizar el derecho de reingresar al país de nacionalidad de cada persona».