Ir en la micro y comenzar a tararear una canción, estar trabajando y continuar cantándola. Mientras comes, durante la ducha, tratar de dormir y seguir escuchando en tu cabeza la misma canción que, posiblemente, ni siquiera te gusta.

A todo el mundo le ha pasado, más de una vez, que simplemente no es capaz de sacarse una canción de la cabeza. Y no es que sea nuestra canción favorito o que la encontremos una obra maestra, sino que simplemente es una “earworms”, o canción pegadiza. 

Livescience realizó un artículo donde recopiló varios estudios intentando responder la pregunta: ¿Por qué se nos quedan pegadas ciertas canciones en la cabeza? 

Hay dos responsables: Las mismas canciones y las personas. 

En cuanto a las canciones, los estudios demuestran que ciertas canciones “pegadizas” tienen elementos y patrones en común, como repetir ciertas notas e intervalos de tiempo. Otro estudio asegura que mientras mas pequeños los intervalos de tiempo entre cada nota alta, más pegadiza es la canción porque la haría más fácil de cantar. 

Esto se compatibiliza con otro estudio, que postula que mientras más fácil una canción es de cantar, mas pegajosa es. Otro elemento que parecen tener en común es un tempo rápido, presentar melodías inusuales, pero que al mismo tiempo sean familiares.

Otra razón, recae en las personas. Un estudio demostró que las personas con tendencias obsesivo compulsivas, son mas propensa a que se le queden pegadas canciones en la cabeza.

Lo que si parece ser un consenso, es que mientras más una persona intenta tratar de olvidar una canción y superarla, se impregna más intensamente en su cabeza.